Tabletas Raid
Trabajo académico — Rediseño de packaging existente (UAI)
Toda la línea se había actualizado. Las tabletas seguían con el diseño viejo.
El encargo
Para la materia Packaging la consigna era seleccionar un packaging existente en el mercado y mejorarlo según criterio propio, ya sea desde el troquel o desde el diseño.
Elegí las tabletas insecticidas de Raid porque noté que habían quedado desconectadas del resto de la línea: mientras otros productos de la marca habían recibido una actualización visual, las tabletas seguían con un diseño anterior, fuera de sistema. Fue un trabajo individual.
No había que inventar un lenguaje. Había que volver a uno que la marca ya tenía.
El concepto
Trabajé sobre una marca y un packaging existentes, sin modificar el troquel original. La idea central fue apoyarme en la identidad que ya tenían los productos de Raid actualizados, para que las tabletas volvieran a integrarse al universo visual de la marca en vez de quedar como un producto aislado.
Antes de diseñar investigué tanto a Raid como a su competencia directa e indirecta, y recorrí supermercados para entender cómo se comportan estos productos en góndola: qué comparten entre sí, dónde está la oportunidad de diferenciación, y cómo lograr que las tabletas resaltaran frente al resto.
Que las tabletas volvieran a integrarse al universo visual de la marca, en vez de quedar como un producto aislado.
Desarrollo / Sistema
El diseño final combina recursos tomados directamente de la identidad actual de Raid con otros nuevos, pensados para respetar esos mismos lineamientos.
El trabajo se cerró con la puesta en práctica real: entregar el packaging impreso y armado, respetando el troquel de 8,4 × 12 × 2 cm y las especificaciones de impresión digital sobre cartón que se usan en el producto real.
Ni un recurso nuevo. El azul, la diagonal y el escudo salen de los productos que la marca ya había actualizado.
Aplicaciones
El proyecto pedía entregar la pieza impresa y armada. Esto es lo que salió de la imprenta.
Cierre
Lo que más disfruté no fue diseñar. Fue ir a mirar la góndola.
El proyecto empezó recorriendo supermercados y terminó con la pieza impresa sobre la mesa. Más allá de un resultado que gustó tanto a mí como a la cátedra, lo que más rescato es todo el proceso de investigación previo: recorrer supermercados, observar a la competencia, identificar qué elementos de la marca podían reutilizarse.